22.4.12

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Me llama la atención enterarme del número de visitas en las últimas semanas en las que no he atendido este blog. Y sé que ha sido mucho el tiempo en que llegas, en ocasiones por accidente, al inicio de la página [www.teatroruinas.blogspot.com] y ves que no ha cambiado nada, que todo sigue igual, y te arrepientes por haber llegado, lo tomas como una perdida de tiempo, o en el peor de los casos, una tomadura de pelo. O por el contrario, no te importa, o te da igual, pero también puedes preguntarte el significado de esta ausencia, sus motivos o posibles causas. No quiero comprometerme -no podría- y menos firmar un pacto ahora, pero pienso que es posible que pueda estar, digamos, atendiendo este sitio con entradas más oportunas y en forma. No se, que pudiera estar monitorizando la bitacora cada quince -o menos- días, por ejemplo. Volviendo a la idea principal de esta entrada, la afluencia del visitante, puedo entender ésta como un tráfico que se presenta y pues aquí estoy yo, también, completando esta relación comunicacional, en orden de que podamos reír de ambos lados de la línea que divide el aquí del allá. Espero agarraos con el ánimo en disposición.


23.3.12

Algunos argumentan acerca del supuesto riesgo de beber y conducir una bicicleta, pero yo conozco personas que han bebido algunas y pudieron manejar una bici, con sorpresa, pues antes de eso no sabían.

Divertimento

Divertimento

26.11.11

Puede ser eso, pueden ser mil cosas, el tono sepia, el tono lada, o una zumbanana arrastrada por la playa, puede ser eso o lo demás. Uno nunca sabe, quererse desatar, huir a otro tiempo, otros lugares … Pero permanezco aquí, parado sobre la muralla que anuncia el final de la casa, oteando el horizonte, barajando las posibilidades del error, en la especulación continua de lo conveniente. Puede ser eso, pienso. Llega la brisa refrescando el momento. En el árbol que está abajo, varios pájaros comienzan a moverse y se hace notar su algarabía.

7.10.11

... Lo escribí pensando todo este tiempo en el orden de la construcción. En el momento exacto de hacer presión con el bolígrafo sobre la superficie –de la libreta Toño-, abandoné de pronto mi natural aprensión hacia el mundo y fui mirando ese proceso por el cual aparecían de a poco las palabras señaladas, de tal forma que estuve contento, de poseer mi letra, después de todo.


22.9.11

El viejo se mueve, se mueve, discurre. La luz de los autos se le viene encima. Barba ensortijada, ojos lujuriosos, movimientos furtivos. Siempre está en algo, llora, se debate, grita improperios, las lágrimas le corren la mugre de la cara. Nunca está quieto.
La media noche le queda chica. La inversión orgánica de todo su ser cruje en las madrugadas frías.
Una vez detenido, se descubre que todo el tiempo ha estado escuchando de su mp3 player.